Mi vida no tiene sentido alguno en estos momentos, en los que no tengo a nadie que me apoye.
Es difícil aceptar un destino ya escrito, pero el verdadero reto es cambiarlo.
No cualquiera lo hace, muchos se quedan en el camino; muchos se tropiezan y no llegan al final.
Los obstáculos no faltan en aquel sendero interminable; ellos no tienen piedad ante nada, y para muchos es difícil seguir adelante.
Cuantos de nosotros nos quedamos solos; cuantos de nosotros se desvían del camino.
Son pocos los que tienen el coraje para continuar adelante, son muchos los que les falta valor para continuar.
Y aun así, ¿Cuántos llegan al final del camino maltrecho?
Nadie lo sabe, no hay fin...
Pocos son los que siguen, pocos son los que creen...
En estos largos e infalibles caminos hay peligros inminentes.
Peligros que al esquivarlos es de cobardes; entonces, ¿todos lo somos?, todos tratamos de esquivar aquellos males.
Todos seguimos una corriente o un letrero que nos indica una posible salida: todos nos dejamos llevar por ellos, tan solo para llegar al final.
Hay caminos largos, que normalmente son los menos transitados y los más seguros.
Pero también hay caminos cortos, los cuales se encuentran concurridos de gente; son los caminos más peligrosos, llenos de misterio y males andantes.
Muchos se pierden en ellos; a simple vista lo mas fácil es lo mas correcto, pero...
El verdadero camino esta lleno de curvas, esta lleno de cansancio y honestidad.
No dice el dicho:
Un viaje de mil li comienza con un solo paso. Y aun así, ¿a cuantos les cuesta darlo?
Muchos prefieren cuidar sus pies los cuales consideran de jade, como si fueran del más fino material.
Prefieren quedarse a la mitad del camino, prefieren sufrir las consecuencias de la arrogancia.
Se desvían al camino que los lleva al limbo; se desvían directo al purgatorio...
Es más fácil que el caminante haga trampa a que el hielo se derrita.
Es más fácil que el desierto de el dulce néctar de las frutas.
Pero también hay caminantes honestos y puros como la lluvia pasada.
Estos siguen su camino y no importa cuanto tropiecen se levantan, no dejan que los guijarros se claven en sus pies de acero; pies que con el tiempo andante se han hecho insufribles al dolor.
Yo escogí el camino más fácil, escogí ser una escoria.
Elegí el sendero mas corto y más corrupto, no fui una victima, si no el criminal de aquel camino.
Me engañe a mi misma, me encerré en una vil mentira crecida de mi mente.
Y ahora me encuentro sola, sin apoyo, sin cariño.
Todo por querer ser alguien que no era...
